Como muchos sabéis, el pasado mes de agosto, la Sra. Alcaldesa y su equipo de gobierno decidieron prescindir de la Agente de Empleo y Desarrollo Local argumentando razones económicas. El Grupo Popular no comprendía por qué no se había prorrogado la plaza en cuestión, teniendo en cuenta que los AEDL son el motor con que los Ayuntamientos cuentan para la creación de empleo, para la dinamización de los recursos infrautilizados del municipio y para la puesta en práctica de las distintas políticas activas de empleo llevadas a cabo desde el SEXPE o la Consejería pertinente, y máxime, estando elaborada ya la Memoria justificativa que reflejaba el cumplimiento de los objetivos previstos para el periodo de contratación y los objetivos a conseguir para el nuevo periodo.
La única explicación lógica es que la AEDL es la esposa del número uno del Partido Popular de Cilleros en las pasadas Elecciones autonómicas y municipales de mayo de 2011 y actual portavoz de este grupo en la Corporación municipal. Nuestro grupo tachó la decisión de arbitraria, pensábamos, y seguimos pensando, que se trataba de un despido no motivado, con clarísimas connotaciones políticas, una represalia impropia de los tiempos en que vivimos, una vulgar caza de brujas para castigar a quien piensa de modo diferente al que gobierna, además de servir de advertencia para el resto de personas que en el futuro osen disputar el sillón de la Alcaldía.
Conscientes de la necesidad de este puesto de trabajo, pedimos la celebración de un Pleno Extraordinario en el que solicitábamos la readmisión en su puesto de trabajo de la AEDL. Se convocó para el 20 de septiembre y el PSOE con sus votos desestimó nuestra propuesta.
Anteriormente, el 9 de septiembre, la misma AEDL presentó una reclamación administrativa ante el Ayuntamiento solicitando que se declarase el despido improcedente y fuese repuesta en su puesto de trabajo. La reclamación fue desestimada por resolución del Ayuntamiento de fecha 7 de octubre.
El 11 de octubre la AEDL presentó una demanda por despido improcedente contra el Ayuntamiento de Cilleros.
El juicio se celebró el 14 de diciembre y el día 16 se dictó una Sentencia en la que se declara la improcedencia del despido, y se condena al Ayuntamiento demandado a que en el plazo de cinco días desde la notificación de la Sentencia, opte entre la readmisión de la trabajadora, o el abono de una indemnización en cuantía de SEIS MIL QUINIENTOS TREINTA Y SIETE EUROS CON DIECIOCHO CÉNTIMOS (6.537,18 €), más el abono, en ambos supuestos, de los salarios dejados de percibir desde la fecha de despido (18/8/2011) hasta la notificación de la presente Sentencia, a razón de 69,73 € diarios.
La cantidad total asciende a más de 15.000 € que debe pagar el Ayuntamiento, o sea, con dinero de todos los cilleranos. Estamos convencidos de que si tuviesen que pagar con su dinero se pensarían muchas de las decisiones que toman. Nuestra Alcaldesa se preocupa más de inaugurar obras que no están terminadas que de gestionar bien nuestros recursos. A este dinero debemos sumarle los casi 90.000 € de más que se gastará en el Punto Limpio por haber perdido la subvención y está pendiente una indemnización a dos trabajadores de Mancomunidad que a Cilleros le costará unos miles de euros más en la derrama.
Llevamos solamente siete meses de esta legislatura y las pérdidas económicas para nuestro pueblo son escandalosas. Este equipo de gobierno, fiel al comportamiento general y común del PSOE, nos demuestra cada día que son unos pésimos gestores. Cuanto más dinero se les da, más derrochan. Eso sí, el dinero de los demás.
En los momentos actuales es más necesaria que nunca la colaboración de todos para tirar del carro y desde nuestro grupo ofrecimos esa colaboración, pero, lejos de aceptarla, lo único que hace la Sra. Alcaldesa es ignorar completamente cualquier propuesta que provenga de nuestro grupo. Con esta actitud está ignorando a la mitad de nuestro pueblo y está sembrando la semilla de la discordia y la desunión entre nuestros vecinos, además de generar unos gastos inadmisibles.
Como dice el enunciado de este artículo, tiran con pólvora ajena. Deberíamos exigirles entre todos que fuesen ellos los que pagasen con su dinero los gastos ocasionados por su pésima gestión, quizá entonces se lo pensarían y contarían con los demás.











